Hace casi un mes que Valve anunció su nueva consola, la Steam Deck, que es similar a una Nintendo Switch en la que se pueden jugar videojuegos de PC. La compañía tiene las expectativas muy altas con esta consola y esperan vender millones, ya que ofrece algo que nunca antes ha ofrecido otra consola: jugar desde una consola a juegos de PC de forma portátil. Ahora Valve está trabajando con AMD para tratar de hacer que la Steam Deck sea compatible con Windows 11.
Además, su pantalla de 7 pulgadas, su procesador de cuatro núcleos y su GPU de 1,6 TFLOPS (casi igual de potente que una PlayStation 4) hacen de esta nueva consola un dispositivo que sin duda ofrecerá una gran experiencia de juego. Además, con ella también se puede jugar de forma remota a Steam desde nuestra casa o fuera de ella incluso.
No deberían surgir problemas con Windows 11
Desde hace semanas ya se sabía que la consola iba a poder ejecutar el sistema Windows, pero no estaba del todo claro como seria de compatible.
La compañía ha asegura que se ha centrado mucho en que soporte el sistema Windows. Por el momento se han centrado mucho en Windows 10, pero esperan que puedan conseguir sin mucho problema la compatibilidad de la consola también con Windows 11.
La consola usa el software Proton para que muchos juegos de Windows que no son compatibles puedan ejecutarse en la Steam Deck. De hecho, se rumorea que Valve está ejerciendo presiones sobre algunas desarrolladoras para que hagan compatibles sus juegos con este software.
Así pues, habrá que estar atentos para ver como Valve soluciona estos posibles problemas que pudieran surgir tanto a la hora de instalar en la consola Windows 11 como para hacer que algunos juegos funcionen sin problemas. Aunque aún quedan varios meses para que se pueda comprar, Valve aún debe trabajar para optimizar su consola y ofrecer un producto único que no ofrezca errores.